Dentro del conjunto de reformas político-administrativas que se han llevado a cabo en el contexto mexicano destinadas a mejorar la eficiencia de la gestión gubernamental, comúnmente se hace referencia a la importancia que tiene la participación creciente de la ciudadanía, de la sociedad civil, así, en los tres niveles de gobierno encontramos ya sea en sus disposiciones normativas formales como en sus declaraciones informales referencias a la importancia de una corresponsabilidad gobierno-sociedad.

Algunos teóricos arguyen que el espacio donde mejor se puede evidenciar dicha corresponsabilidad en los asuntos públicos es el ámbito local y propiamente el municipal, ya que es en este espacio geográfico donde el ciudadano individual u organizado tiene la posibilidad de influir en la agenda pública municipal. Es decir, el argumento de los partidarios de la mejor eficiencia gubernamental a partir del ámbito local, descansa en que el ciudadano puede generar estrategias e influir en la toma de decisiones del político a cargo, ya que en teoría, el Municipio y el conjunto de unidades administrativas que lo componen han pasado a ser más que agencias prestadoras de servicios, instancias de gobierno y regulación de la acción pública local.

Seguramente en el contexto mexicano habrá Municipios que entendiendo la importancia que tiene el ciudadano y la sociedad civil hayan realiza esta reforma, es decir, hayan superado la idea de proporcionar servicios de corte paternalista y se hayan vuelto agencias de regulación corresponsable gobierno-sociedad. Seguramente en el contexto del Estado de México existen municipios que atienden las demandas de sus ciudadanos y que no se escudan en las atribuciones propias que le establece la constitución, sino que su visión  se ha ampliado a otros espacios de la vida pública. Seguramente existen en el contexto mexiquense municipios que han superado las visiones cortoplacistas y partidistas y han generado visiones estructurales de largo alcance y apartidistas.

El caso que trato aquí lamentablemente no cubre lo antes anotado, ya que se evidencia a través de un análisis amplio y objetivo que las reformas a las cuales se han hecho referencia brillan por su ausencia. Aquí se aborda la falta de atención gubernamental y la falta de tacto político de la administración municipal de Tultitlán hacia su ciudadanía en varios aspectos.

Es por todos  bien conocido que los partidos políticos en la actualidad más que representar intereses colectivos, representan intereses particulares de grupo,  Tultitlán no es la excepción y aunque falta cerca de medio año para comenzar con las campañas políticas, ya se encuentran repartidos los puestos políticos entre las facciones que integran el partido amarillo. Sin embargo ese no es el tema que quiero tratar aquí, es algo de mucha mayor profundidad y de una relevancia importantísima, aunque a la presidenta no le parezca así. Aquí reflexiono sobre la negativa de la Presidenta Municipal de Tultitlán Elena García Martínez de atender a los más de 89 mil jóvenes que se ubican en ese Municipio, a partir de un proyecto que se encuentra completamente destinado a la juventud, es decir, a la creación de la instancia municipal de juventud.

El pasado 22 de Octubre a las 10 am, un grupo de jóvenes vecinos de Tultitlán tuvimos una reunión con la Presidenta Municipal, en donde se tenía la intención de presentarle el proyecto terminado y avalado por la Instancia Federal de Juventud y por un conjunto de académicos respetados de la FES-Acatlán para la creación del Instituto Tultitlense de la Juventud (ITU-J), instancia administrativa que se encargaría de atender el conjunto de demandas y solicitudes que la juventud tiene. Con anterioridad la Presidenta ya nos había negado antes de escuchar el proyecto la posibilidad de la creación del ITU-J – respuesta al oficio 6025 remitido por oficialía común de partes el 5 de agosto de 2008: PM/SP/2784/2008-  sin embargo la perseverancia y la percepción de los jóvenes de que no se trabaja lo suficiente con dicho sector poblacional motivo la insistencia y la entrevista del 22 de octubre.

Ya en la entrevista y de nueva cuenta antes de presentarle el proyecto a la Presidenta Municipal su respuesta fue un rotundo no, es decir, antes de permitirnos explicarle la importancia que tiene el trabajo con la juventud como elemento esencial para prevenir futuros anómicos en la población, su decisión estaba tomada. Aquí lo que se evidencia es que las reformas político-administrativas que tienen como objetivo transformar los gobiernos locales en instancias de regulación y relación gobierno y sociedad se vienen abajo, ya que el argumento principal que esgrimió la autoridad municipal fue que tenía prioridad con otros proyectos y escudándose en el artículo 115 referido a la autonomía del Municipio y a sus funciones y servicios básicos no tuvo la voluntad política de apoyar este proyecto que tiene como objetivo el trabajo constante y permanente con la juventud.

Para quienes integramos la Organización Civil JovenesXtultitlán, y algunas otras asociaciones civiles con las cuales hemos charlado, nos queda claro que en Tultitlán persisten las lógicas corporativistas y clientelares típicas de regímenes anteriores, seguramente habrá muchos lectores que revisando estas líneas nos apoyen por experiencia personal, sin embargo este no es tema de este escrito –será el de otro-. La intención de este escrito es denunciar la falta de atención gubernamental del Municipio de Tultitlán hacia los jóvenes, ya que según datos concreto que ha sido difícil recabar –ya que algunas instancias administrativas son reacias a proporcionar los datos que se solicitan por oficialía de partes- son ínfimos los proyectos o programas destinados a los jóvenes y no son multivariados, sino que en su mayoría sólo atienden el aspecto deportivo y cultural.

Nosotros creemos que hace falta un trabajo profundo de educación cívica y de cultura política para romper con estos vicios que afectan nuestro Municipio, pero también falta profundizar en programas de género, de salud sexual, salud reproductiva, empleo, asociacionismo juvenil, derechos humanos, adicciones, trastornos alimenticios, medio ambiente, entre otros, que actualmente en la administración Municipal de Tultitlán son deficientes o inexistentes.

Presidenta Municipal, atienda la demanda de los jóvenes tultitlenses, deje a un lado sus intereses personales, asuma la responsabilidad para la cual se le dio la confianza en las urnas, no defraude a una parte importante de la población tultitlense.

Colectivo JóvenesXtultitlan-Juventud entre Tules

jovenesxtulti@hotmail.com

25/10/08   

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