POLÍTICA, SOCIEDAD CIVIL Y ALTO RAZONAMIENTO. La importancia de la ciencia política para los ciudadanos organizados.

Del zoon politikon de Aristóteles al ciudadano de la Internacional Socialdemócrata europea de principios del siglo XXI; del ágora griega a los instrumentos de participación ciudadana expuestos en el Foro de Sao Paulo; de las revueltas en Egipto hace 4200 años a las disturbios de Seattle en la década pasada, existe un elemento conductor único, un eje rector puntual y diferenciado: la política; se trata en todos los casos de seres políticos, espacios políticos; instrumentos políticos.

Cuando el mundo era tan reciente, que muchas cosas carecían de nombre, y para mencionarlas había que señalarlas con el dedo -diría García Márquez- la política fue una de las primera en reclamar una designación propia. Desde entonces, “la política” es un término de uso común y ambiguo; puede ser atributo o vituperio, indicación o paradoja, de cualquier modo se utiliza en demasía, excesivamente, indiferenciadamente, irracionalmente. Pero ¿qué debería significar la política para la sociedad civil? Y más aun ¿qué implicaciones debería tener para la sociedad civil organizada hoy en día?.

 Ambivalencia estructural.

 Una de las tareas fundamentales del Colectivo Juventud Entre Tules A.C se orienta a la investigación académica con un sentido social. En consecuencia, en el COJETAC contamos con una definición propia del término “política”. Para nosotros, el término posee una ambivalencia estructural; es un ejercicio concreto y un espacio difuso. En este sentido, se encuentra claramente diferenciada de las otras esferas de la vida social; es una esfera independiente, autosuficiente y preponderante.

 Lo político es el espacio que contiene los fenómenos propios de la realidad política, es el punto de convergencia de los factores que integran la realidad social toda; es el marco que concentra los procesos de desarrollo y transformación de la sociedad y es el foro donde resuena el eco de las reacciones de los actores sociales, es decir, todos nosotros.

Lo político es un espacio evidente, aunque poco perceptible, casi tan amplio como la realidad social toda . Por su puesto la realidad social no se agota en la realidad política, pero los fenómenos contenidos en ésta tienen primacía.

La ciencia de “la política”.

 La ciencia política, por su parte, tiene como propósito científico explicar de manera rigurosa, sistemática y objetiva dicha realidad política, es decir, las relaciones de autoridad-obediencia y sus efectos sobre el comportamiento de los actores sociales; las instituciones erigidas para ejercer el poder; los órganos de control y ordenamiento colectivo; las estructuras de mediación entre grupos; las normas instituidas para la solución política de los conflictos; las figuras formales e informales en la ejecución de decisiones públicas; la disputa por el poder; las regulaciones formales para alcanzarlo; así como las configuraciones sociales al ejercerlo .La ciencia política supone un alto razonamiento.

Para este crudo análisis de la realidad política, la ciencia política se vale de cuatro métodos; el método experimental, el método estadístico, el método comparado y en menor medida del método histórico. Y es que en esta disciplina, como el resto de las ciencias sociales, tiene una indeterminación causal, derivada de la imprevisible y no necesariamente determinada respuesta del hombre a los estímulos externos. Al igual que las ciencias naturales, las ciencias sociales intentan dar una explicación causal de los fenómenos, sin embargo mientras las primera obedecen a la formula “dada la causa c, se ya con certeza, por anticipado, cuál será el efecto e.” las otras obedecen a la formula “dada la causa c, no puedo saber por anticipado si se producirá el efecto e.”

Es conveniente reconocer, a fin de evitar confusiones futuras, que a diferencia de la filosofía política, la ciencia política no tiene un carácter hipotético, se concentra en el tal cual es y no en el debiera ser, por lo tanto no concibe a la política como un tipo ideal o conducta deseada.

 Por otra parte es una ciencia aplicada que posee un carácter operativo, en términos del politólogo Giovanni Sartori es “un instrumento para intervenir sobre la realidad de que trata”. Además, no se ocupa del estudio de los elementos formales de la política y el sistema político, como lo son las leyes, reglamentos y normas de ejecución, ello es menester del derecho político y derecho administrativo público.

 Respecto a la relación de la Ciencia Política con otras disciplinas Maurice Duverger reconoce tres esquemas: Ciencia Encrucijada, en la cual la Ciencia Política rescata los aspectos “políticos” de cada disciplina social; Ciencia Residual, en la que aborda los temas no considerados por las otras disciplinas sociales y la Ciencia de Síntesis ,bajo la cual la Ciencia Política analiza los aspectos que otras ciencias sociales han abordado previamente a fin de producir un análisis totalizador. Pero Duverger concluye, la Ciencia Política es más bien una Ciencia convergente en la cual los estos tres esquemas tienen lugar.

 No menos problemático resulta la frecuente confusión entre el objeto de estudio de la ciencia política con el de la teoría política, al respecto cabe decir que mientras la teoría política se desarrolla a través de la conceptualización irrestricta, la ciencia política posee objetos de estudio puntuales y nítidamente definidos.

Para el COJETAC, la ciencia política es una disciplina social extensa con vastos alcances analíticos. Su objeto de estudio es mucho más profundo que el fenómeno del poder político o la naturaleza estatal. La ciencia política como disciplina institucionalista, es decir, que se orienta únicamente al estudio de las instituciones formales e informales de poder, conduce a una generalización apresurada. El poder (político) es un fenómeno (político) inserto en la realidad (política) acompañado de otros fenómenos (políticos) paralelos y contarios; la ciencia política tiene interés analítico en todo ellos, es una disciplina unitaria. En este sentido la ciencia política es más una ciencia de la política toda y no sólo una ciencia del poder.

La política y la sociedad civil organizada

La política es un espacio abstracto y una actividad concreta. Su importancia como actividad radica en que es el eje a partir del cual se desarrolla el resto de la vida social y donde son posibles las transformaciones de ésta. Es, además, una actividad que aunque no es irrestricta posibilita que un número importante de actores sociales sean participes de ella. Por lo anterior, la política es una vasta área de oportunidad para las (múltiples) aspiraciones de la sociedad civil organizada.

Sin embrago, una adecuada participación (política) reclama suficiencia en la comprensión objetiva del espacio (político). Entender la naturaleza del contexto político en el que se quiere participar potencializa las posibilidades de éxito en dicha tarea. Aquí el razonamiento no sólo es legitimo sino necesario.

En consecuencia, para la sociedad civil organizada, la ciencia política es un instrumento valioso. Un adecuado uso de éste significa acceder a un alto razonamiento y con ello a decisiones adecuadas, lo que, sin duda, posibilita una mejor participación.

La política como actividad no precisa de la ciencia para su desarrollo pero un mayor razonamiento científico abre nuevos canales de comprensión y fortalece los métodos de participación y, en el actual contexto ningún método de participación política, ya sea individual o colectivo, civil o partidista puede prescindir del alto razonamiento, no al menos del que le es accesible.

Por su puesto el alto razonamiento no sustituye ni minimiza los otros elementos que se requieren para participar en la vida política, pero si las instituciones de gobierno (y su administración pública) y los partidos políticos han incorporado este ejercicio en un lugar prioritario, es por una razón fundada, éstos han reconocido la. importancia del instrumento que da luz sobre el contexto en que se desenvuelven.

Los ciudadanos organizados deben seguir ese ejemplo.

Eduardo León Correa

 Comisión de Derechos Humanos de las Juventudes

 COJETAC

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