Artículo próximo a aparecer en el número 5 de la Revista Digital “Inconsciente”

Se acercan nuevamente las elecciones y con ellas el gran derroche de dinero que los partidos políticos tienen para “ganar” el voto del pueblo.

Uno de los casos más comunes que vivimos  y que a la vez pareciera un mito, es el regalo de las tan esperadas “despensas”. Pareciera todo un plan maquiavélico para lucrar con el hambre de la gente, incluso hay quienes piensan que es la manera mas baja de ganar el voto porque se ha sabido de casos donde el candidato nunca hace presencia en la campaña pero un día antes de las elecciones de la nada aparecen estas “ayudas”  y se regalan a diestra y siniestra haciendo  de la comodidad del candidato un lujo al que solo se llega con dinero y no con esfuerzo y trabajo. De las despensas se habla mucho pero son pocos los que en realidad han denunciado.

Pero ¿que tanta culpa tienen los partidos políticos y que tanta lo tiene la sociedad? Tanto tiempo nos quejamos de los partidos que si roban, que lo que se tranzan, señalamos a los partidos, a sus candidatos, nos molestan sus actitudes y toda la ayuda que se niega para no ejercer el presupuesto para ayudar a la ciudadanía. Pero  una semana antes  de la elección y en las visitas de los candidatos a las comunidades lo primero que se escucha de la sociedad antes de los reclamos es “ Y cuantas despensas nos va a regalar”, “Cuantos bultos de cemento nos tocan ahora”,  incluso hay quienes hacen el  negocio redondo al pedir a la gente del candidato 5 a 10 playeras con el logo del partido del candidato,  las cuales terminan vendidas a 10 o 15 pesos dos cuadras mas adelante, o las lonas que terminan por servir de techo en los puestitos de la esquina

¿Como ciudadanos cuantas veces nos ha indignado esta situación de nuestros vecinos? ¿Porque allí no nos inconformamos? En lo personal allí jamás he visto que un vecino se inconforme ante esta situación (claro si es que ese vecino no es candidato o pariente de éste).

Es una mafia y un gran negocio que nosotros mismos fomentamos, que permitimos, y que pasando el día de la elección nos vuelve nuestra triste realidad al llegar a casa, en la cual solo vemos una despensa mas surtida que posiblemente nos dure una semana y si bien nos  va hasta 15 días, o si somos de los afortunados el día de la elección vendrán cañonazos de $5000 o $10000 según lo importante de la zona para el partido y la elección en juego. Y de nuevo vendrán nuestros reclamos nuestra inconformidad de que el candidato ganador nunca hace nada, nunca ayudo.

Pongamos un ejemplo: una despensa de 250 pesos para una familia de 4 personas; esos 250 pesos nos tienen que durar 6 años entonces estamos hablando de  2190 días, por lo que 250/2190 = 0.1141 pesos por dia. Entonces un padre de familia que tiene que sostener a su pareja a e hijos vendió su voto por menos de un peso al día.

¿Que estamos haciendo realmente como sociedad que viviendo en la hipocresía? Estamos vendiendo nuestro presente para educar y vivir con una buena calidad de vida para nuestras familias, estamos vendiendo el futuro de nuestros hijos que ven que ésta practica es “remunerativa” , ojo , pero solo un par de semanas.  Si tomemos lo que nos pertenece y hablo de las despensas y hablo de las “ayudas” por comprar el voto, tomen lo que les pertenece porque es dinero de nuestros impuestos, que nos devuelvan un poco de lo que nos quitan SI estoy de acuerdo. Pero defendamos el voto por el partido que creamos que tiene mejor propuesta, no nos casemos con un solo color porque hay que recordar que los partidos no hacen al candidato y si los candidatos hacen al partido. Hagamos valer nuestra voz, nuestra inconformidad y dejemos esta apatía de lado, vivamos con dignidad y hagámosle saber a los de arriba que el pueblo manda, que nosotros somos los que los ponemos allí donde están no para cobrar un  dinero como empleados sin trabajar, exijamos sin temor a ser reprimidos que trabajen en beneficio de nosotros.

Dejemos bien, de hacer las Elecciones un negocio para el pueblo, hagamos de las elecciones una herramienta de inconformidad  y reclamo, no dejemos de votar porque nos engañamos a nosotros mismos, ya lo expuso a cabalidad la juventud Española:  no votar es perder parte de nuestros derechos como sociedad. Que esperamos los y las jóvenes de México para enseñarle a este país que nosotros tenemos el cambio en nuestras manos y que no podrá más la ambición de dos semanas que el futuro de nuestros hijos.

Kruno Raúl León 

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